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sábado, 9 de junio de 2018

Cosworth DFV V8: sinónimo de carreras



Poco más de medio siglo atrás, en el GP de Holanda de junio de 1967, se presentaba por primera vez el Lotus 49, sucesor del 43 y que presentaba un motor que sería legendario, considerado para muchos el mejor motor de competición de todos los tiempos, con victorias en Fórmula 1, Indianapolis y Le Mans: el Cosworth DFV V8...



El DFV –Por Double Four Valve, “Doble (árbol de levas) de 4 Valvulas (por cilindro)”- era un motor que había costado solo 100 mil libras de desarrollar, la cual no era una gran cifra para un proyecto de este tipo ni siquiera a fines de los años 60. Mike Costin y Keith Duckworth fueron los responsables de su diseño. 

Previendo un posible desenlace con abandono por roturas Ford no anunció el debut del motor para evitar mala publicidad, pero contrario a lo que varios pensaban el DFV tendría un debut victorioso en ese domingo de junio en Zandvoort. Graham Hill había logrado la pole, habiendo probado el auto anteriormente en el circuito de Lotus en Norfolk, pero sería su compañero Jim Clark (que curiosamente vio el auto por primera vez ese domingo) el que se llevaría la victoria (foto de abajo).  


Su versión inicial era un V8 de 2.993 cc que lograba 410-420 caballos a 9000 rpm, 370 Nm de torque máximo a 7000 rpm. En 1983 su variante turboalimentada DFY lograba llegar a unos 520 caballos. Lotus, McLaren, Matra, Brabham, March, Surtees, Tyrrell, Hesketh, Lola, Williams, Penske, Wolf y Ligier usarían el motor en la máxima categoría del automovilismo y su dominio sería notable: durante varios años todas las victorias de una temporada dada serían con los DFV, por ejemplo en 1973, y en 1975 todas las escuderías de la parrilla a excepción de Ferrari los usaban. 

El Cosworth DFV llegó a ser tan versátil que hasta ganó en Le Mans, en 1975 impulsó a los tres primeros autos en llegar a la meta (Dos Mirage, entre ellos el de los ganadores Bell e Ickx, y un Ligier) y en 1980 los franceses Rondeau y Jaussaud ganaron al volante de un Rondeau M379 (foto de abajo) con el DFV. Variantes del motor se usaron en CART, Indycar y Formula 3000 entre otras competiciones, con marcado éxito. 



Michele Alboreto, en un Tyrrell, fue el ultimo en conseguir un triunfo en F1 para el DFV en el GP de Detroit de 1983. En su variante turbo DFY siguió compitiendo en F1 hasta fines de la temporada 1985 en los autos de equipos menores. Y hasta 1993 siguió siendo usado en resistencia, siendo el motor a batir en la C2, el equivalente a los actuales LMP2. 

Esa victoria de Clark en Zandvoort ‘67 sería la primera de nada menos que 155 triunfos sobre 262 carreras, doce títulos de pilotos y diez de constructores para este DFV, sin dudas un motor de leyenda. 

Fuentes 


 En breve más novedades, ¡saludos!

1 comentario:

kristian dijo...

tremendo Motor!! gracias por estas notas Javier, muy interesante

 

Sobre mí...

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Cordoba Capital, Cordoba, Argentina
Cordobés, Lic. en Turismo. Enófilo. Apasionado por los autos y el metal.

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